
—Título: Amor en verso
—Autora: Colleen Hoover
—Editorial: Planeta
—Páginas: 296
—Precio: 17.90€
—ISBN: 978-84-08-13461-9
Sinopsis
Sin haber superado aún el duro golpe que supuso la muerte de su padre, Layken y su hermano Kel deben mudarse a Michigan, donde su madre ha encontrado trabajo como enfermera. Nada más llegar, Layken congenia con el vecino de enfrente, Will. Entre los dos surge algo especial, que no son capaces de poner en palabras… todavía. Tras una primera cita, Lake ve Michigan con otros ojos y está dispuesta a darle una oportunidad, pero cuando empiezan las clases en el nuevo instituto descubre que Will es su profesor de poesía…
¿Preferirías no enamorarte jamás, o enamorarte de alguien a quien no puedes tener?
Una novela que te enseñará a no tomarte la vida demasiado en serio. Dale un puñetazo cuando se merezca un buen golpe y ríete de ella.
Empecé a leer este libro sin muchas expectativas, es más, tan solo había leído una reseña por encima, así que me embarqué en la lectura sin ideas preconcebidas y debo decir que la historia me ha enamorado. Es una de esos libros que consiguen hacerse un hueco en tu memoria. Ya me pasó con Hopeless, la autora tiene un algo que logra atraparme, incluso aunque encuentre siempre fallitos o cosas que se podrían haber pulido más.
Mis reacciones mientras leía la novela eran estilo “Esto ya lo he leído”, “Cuántas casualidades juntas”, “El comienzo me suena de otras novelas…” Sí, el libro tiene bastantes puntos que tiemblan bajo el ávido ojo del lector pero, lo más importante, es que a pesar de todos esos fallitos que fui encontrando aquí y allá, no pude evitar emocionarme. Esto me resulta muy destacable porque, como digo, da la sensación de que le falta pulir cosillas (de hecho, es el primer libro de la autora, autopublicado en su momento). Por ejemplo: ciertas reacciones de los protagonistas que, no solo no me gustaron, sino que no vi creíbles; además, había tantísimas casualidades... y, a pesar de todo ello, ME GUSTÓ. Ya me pasó lo mismo con Hopeless y ¡lo ha vuelto a conseguir!
Will Cooper, el protagonista masculino, comenzó a gustarme hacia la mitad de la novela. Reconozco que al principio no me encandiló, pero después comprendí perfectamente su situación personal, sus preocupaciones y todo aquello que provocaba que se mantuviese al margen. Es el protagonista perfecto, tierno y sensible, con sus debilidades, sus miedos, pero al mismo tiempo con carácter cuando es necesario… Uno de esos personajes que se hacen un hueco en el corazón del lector y se quedan ahí durante mucho tiempo.
Por otra parte, la protagonista, Layken, puede que en principio deje menos huella en el lector, pero supe meterme en su cabeza, comprender por qué en ocasiones se comportaba de un modo egoísta, por qué se enfadaba, por qué sufría… en mi opinión, todos esos defectos le dan un toque humano y cercano y fueron esos aspectos de ella los que me conquistaron.
Y luego está ese final… ese final que… Vale, sí, lloré un poquito. Solo un poco. Como he dicho, pese a todos los errores y fallos que se podrían corregir (sobre todo eliminar tantas casualidades y pulir el desarrollo de la relación entre Layken y Will), el libro emociona y cala hondo.
Amor en verso es una novela que logra emocionar al lector, gracias a unos personajes bien perfilados que sufren y evolucionan a lo largo de la historia. A pesar de tener unos protagonistas jóvenes, creo que también puede gustar a un público más adulto, ya que los protagonistas atraviesan situaciones duras y complejas. Me quedo con muchas ganas de leer la segunda parte.


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